Tomar la decisión de dejar de alisar mi cabello no fue nada fácil.

Había sido por muchos años perfeccionista en todos los aspectos y mi cabello no podía dejar de serlo.

Solía llevar mi pelo lacio suelto, hidratado, brillante y tenía un flequillo que adoraba, iba acorde con mi look más “de negocios” y más formal, más recatada y siempre buscando pasar desapercibida.

Cuando decidí dejar nacer a mis rizos, cuando decidí “dejarles ser”, empezaron a cambiar varias cosas:

1.       La percepción que tenía de mí misma: ¿Quién era esa chica que veía en el espejo?

2.       Las decisiones que tomaba: ¿En serio iba a cortarme el pelo?

3.       Mis rasgos, de repente mi nariz era más prominente y mis rasgos, en general, se acentuaban.

4.       Los meses que estuve en transición no sabía qué hacer con mi pelo, no podía domarlo y/o controlarlo.

5.       ¡Desesperación! ¿Qué hago?

Tenía que aprender a tratar con 2 texturas, aprender a peinarme (de nuevo).

Tenía que acostumbrarme a que la gente me mirara más :/

Tenía que acostumbrarme al: “¿y tú de dónde eres?” a la primera de cambio

Por tanto, (deduje), si algo tan personal como mi cabello cambiaba, la respuesta de los demás hacia mi persona, también.

Costó bastante, tuve que tirar de mucho amor propio, de mirarme al espejo y decirme: me quiero tal y como soy, me acepto, me doy gracias por ser tal y como soy.

En unos meses ,mi actitud había cambiado, desde que llevo mi afro natural me siento mas atrevida, con ganas de hacer (más y nuevas) cosas, me siento vista por la gente, como que mi personalidad a brotado, y definitivamente: ¡esta soy yo! 😀

Antes sólo usaba perlas, ahora me encantan los pendientes grandes y llamativos.

Antes era más recatada, ahora soy más arriesgada

Antes tenía ciertas inseguridades, ahora han desaparecido, aunque aparecen nuevas

 

Si estás en transición o te has hecho el gran corte, ¡ánimo!: un pintalabios rojo lo cura todo, unos aretes/pendientes con color y de buen tamaño o algún pañuelo y ya estás listas para comerte el mundo.

Ama tus rizos, ama tu afro, ya que el amor propio, poco a poco y con paciencia dará buenos frutos.

 

Massiel Valdez