Nací en la madrugada de un día de Marzo, mi mamá había trabajado en su centro de belleza hasta el último día. Aún con los pies hinchados, aún sintiendo su cuerpo diferente, aún pesándole todo, aún llevando kilos extra en su cuerpo, ya que me llevaba en su vientre.

Ese día yo había decidido nacer, el parto no había sido complicado, nací rápido, nací de frente, me esperaban todos en aquella clínica.

 

Nací un día de Marzo, me estaban esperando era la primera hija, la primera sobrina, la primera nieta, la primera en ser “prima de”.

 

Me imagino que yo venía contenta, había sido concebida fruto del cariño, de un amor de años y de unos muchachos jóvenes que en aquellos tiempos, en San Cristóbal, la ciudad del Caudillo, habían decidido unirse y procrear.

 

Me protegieron tanto, me cuidaron tanto, me advirtieron tanto, que pienso que la única forma de expresarme que encontré factible fue escribir.

“Si te mojas en la lluvia te enfermas”

“Si corres te caes”

“Lxs niñxs no van a casa ajena”

“Lxs niñxs lindxs como tú no sales a la calle, porque viene un hombre y le saca los ojos”

 

MIEDO, miedo es lo único que encontré importante, pero al parecer, si escribía el miedo, no iba a encontrarme. Por el contrario, si salía saltaba, hablaba, bailaba, el miedo, entonces sí, podía encontrarme. Por eso pienso que, se me ha dado bien esto de escribir, porque es la única forma de desahogarme, y aquí estoy, llena de miedos, sin saber como grabar un vídeo de YouTube, sin querer salir en un directo, siendo tímida, para ciertas cosas, que la gente no entiende que fama no quiero, que por mi cara bonita, no espero obtener nada.

 

Sin embargo, pienso en todas las chicas que tenemos miedo, en todos los chicos que tenemos miedo. Porque en este país, si eres afro e inteligente, es una excepción, porque las latinas sólo venimos a quitar maridos. Entonces yo elijo continuar el camino con mi miedo, para enseñarme a mí misma, que no soy la única con miedo y que al ser tu, al ser yo, al ser mas de uno/a nos animamos y nos entendemos y entonces ya, no necesitaré sólo escribir en servilletas de papel, entonces tu, yo todxs, y más de unx, nos atreveremos, nos uniremos, en una lucha, para tener las mismas oportunidades y los mismos derechos, pertenezcamos a la etnia a la que pertenecemos.

 

Nací y en ningún momento decidí venir hasta aquí, hasta España.

Sin embargo, esta es la realidad que me ha tocado vivir, y he decidido así, hacerlo con miedo.

Massiel Valdez