Definiciones:

1. f. Acción y efecto de pasar de un modo de ser o estar a otro distinto.

2. f. Paso más o menos rápido de una prueba, idea o materia a otra, en discursos o escritos.

Poco a poco un día, comienzas a escuchar a tu voz interior, algo va tocando tu puerta:

–Toc! ¡Toc! Toc! ¡Estoy aquí! Mírame, escúchame, óyeme bien lo que te digo.

Tú sigues caminando vas a tu ritmo, siguiendo la rutina del día a día. Continuas entre aprendizaje, monotonía y novedades. Poco a poco, día a día, la conciencia vuelve a picarte a la puerta: ¡Toc! ¡Toc! ¡Toc! ¡Eh! ¡Qué estoy aquí! ¿No me escuchas? ¿Por qué no me ves? –Massi, hace mucho tiempo que estoy aquí esperándote y tú no me haces caso!

No la escuchas, continuas y piensas: que pesada esta conciencia que no me deja tranquila. Tu ni caso, porque, no es el momento, porque te sientes súper bien en tu zona de confort, porque es mayor el miedo, que las posibilidades, porque por excusas que no sea…

La conciencia insiste:

–Massi, es que no me escuchas, ahora voy a hacer que te duela la barriga, el estómago, la espalda, hasta la sonrisa…

En ese momento la cosa empieza a ponerse sería, empiezo a mirar dentro de mí y veo que, la conciencia, indudablemente no va a dejarme tranquila. Ha llegado el momento de continuar con la transición en mi vida. ¿Os acordáis del afro? De porqué decidí “dejarlo ser”, decidí irrevocablemente dejar a mi pelo nacer tal y como era, tal y como brotaba desde la raíz hasta las puntas. Aprendí a amarlo tal y como es, gran proceso, gran cambio, que me ha aportado grandes alegrías.

Así mismo como la conciencia llamó a la puerta de mi pelo, así mismo llamó a la puerta de mi cambio laboral. Aun amando a mis compañeros, a mi empresa, que ha sido una de las entidades que me ha permitido desarrollarme profesionalmente. El cuerpo, el ser y hasta el alma, me pedían un cambio.

Una de mis activistas sociales favoritas dice “hazlo con miedo”. ¡Yo, hoy me atrevo! Para mí, ya no tenía sentido continuar, había aprendido lo que iba a aprender, había participado, aportado mi granito de arena, madurado, mejorado, cambiado. Había reído, reído mucho, había contagiado mi buen rollito a quienes me rodean y eso para mí ya es más que loable.

El momento había llegado. ¡Yo hoy me atrevo! Es el momento, este ser inquieto y curioso que habita en mí, pide un cambio, pide nuevos retos, nuevas tecnologías, nuevo producto, nuevos países, en definitiva, un cambio. ¡Hoy me atrevo!

– Al primero nadie lo enseñó

–Al que no se arriesgó nada le pasó

¡Hoy lo hago con miedo, pero lo hago! Si sale mal, lección que habré aprendido;

¡Si sale bien, a disfrutar del nuevo reto y del momento!

¡Hoy me atrevo!

A continuación, mi lema y ley de vida: ¡Si yo puedo, tú también!

Aclaro, tu puedes a tu ritmo, a tu tiempo, cuando sientas que ha llegado el momento. No es necesario ir con prisas o intentar mantener el ritmo de alguien mas. Tú puedas cuando estés preparad@, si así lo decides. Cuida tus alas.

Si otras tantas han ido propiciando cambios, yo también puedo. Pide al universo y se te dará, ahora eso sí, también trabaja en ello. Lucha por lo que quieres, díselo al mundo, al destino, a la vida, búscalo, ve a por ello.

Yo, hoy me atrevo: ¿Y tú?

Massi